«Con su De profundis, Satta nos anima a ajustar cuentas con el «hombre tradicional» que todos llevamos dentro, con una ideología que todos respiramos. Lejos de convertir al ser humano en un ente pasivo, ajeno a las decisiones de su tiempo ‘como le reprochaba Massimo Mila’, el autor nos recuerda que, por más pequeñas y cotidianas que sean, nuestras costumbres, nuestras prácticas y creencias influyen en la historia. En definitiva, nos coloca ante nuestro pasado y nos invita a tomar conciencia de él, a releer «la experiencia de nuestra historia» conscientes de las responsabilidades colectivas e individuales».
Chiara Giordano y Javier Echalecu
«De profundis, escrita entre 1944 y 1945 en las inmediaciones de Trieste, mientras los bombardeos aliados destruían su domicilio en Génova, es más un canto dolorido al destino de Italia que una novela».
María Ángeles Cabré





